Los hijos de la promesa

Mi amigo Agustín está preocupado por mí.

Hoy, a punto de darme una ducha tibia después del gimnasio, ya había puesto Linkin Park para subir la energía: Somewhere I belong, y en eso sonó el teléfono. Lo que sucedió a continuación no he querido interpretarlo más que como una casualidad. Un hombre de acento “oriental” se identifica como un Coronel L…, no recuerdo más que haberlo asociado al apellido Landa que para aumentar la broma es el nombre del nazi de “Bastardos sin gloria”, de Tarantino. Me pregunta por Raúl, y yo con sentido del humor que no se retracta, le digo con toda la buena onda que, no solo no vive aquí nadie nombrado así, sino que “queremos- utilicé el plural como una forma de acomodar la frase- desterrar a todos los que tengan ese nombre”.

A partir de ahí el teléfono empezó a sonar insistentemente y la primera vez que lo cogí me mentaron la madre y eso me dolió porque es una ofensa fea. Después de colgar siguió sonando y yo me vi en la obligación de responder tranquilamente: “¡qué cobardes son!” y escuché como el bruto me amenazaba con venir a mi casa. A partir de ahí me encomendé a Dios. Pero dejé que sonara el teléfono porque el reloj seguía corriendo y yo debía estar en la escuela primaria antes de las 12: 30. Hubo una pausa en que me dio tiempo a terminar mi baño y entonces volvió a sonar y yo volví a responder. Esta vez la voz parecía no venir de un bruto sino de un hombre “decente”, que me volvió a preguntar por Raúl y yo le dije: “¿Quiénes son ustedes? ¿De dónde llaman?”. “De Miramar”- fue toda la respuesta. Le recomendé enseñarle modales, para hablar con una mujer, a su subordinado. Cuando colgué me quedé pensando que si eran los militares, equivocados o no de número, los que aparentan ser más instruidos y decentes son los más fríos y peligrosos. Me dieron ganas de decirle que ellos eran los malos, porque me molesta mucho el discurso de la justicia y los buenos deseos para la “humanidad” que no es otra cosa que depuración según el paradigma comunista del hombre nuevo ideologizado, de la misma forma que los nazis querían lograr el dominio del ario puro y así trataban como perros a los judíos. Yo no sé si la llamada fue un error al marcar el número, aunque es extraño que si estaban buscando al tal Raúl hayan perdido como 20 minutos marcando “Redial” en un número equivocado.

Agustín cree que han sido los segurosos; yo no puedo afirmarlo. Pero me di cuenta de que suponiendo que la equivocación hubiera provenido de algún “puesto de mando” están parados sobre la prepotencia que les da el Estado para amenazar con venir a nuestras casas impunemente. No estoy pretendiendo haber sido atacada telefónicamente cuando sé que Daniel Ferrer de la Unión Patriótica de Cuba en Santiago, está desaparecido, no se sabe adónde lo han llevado después de su detención, por estos días en que se conmemora la muerte de Zapata. Yo salgo poco a las calles y no sé lo que pueda estar sucediendo con las Damas de Blanco, o con cualquiera que se atreva a recordar en Cuaresma el crimen contra Zapata Tamayo.

Me resisto a creer que haya sido otra cosa que una coincidencia pero me ha hecho pensar en el valor. Para mí es estéril en este momento el valor, tengo cosas más importantes que hacer que probar que soy valiente. Yo escribo con la esperanza de impedir que las personas se dejen engañar por el discurso de la justicia en el comunismo y les permitan a sus partidarios convertir el planeta no solamente en la ruina económica y la hambruna que trae consigo sino en un inmenso campo de concentración y de exterminio: ese es el final de la “izquierda”. Si puedo creer que Cuba será ganada para los seres humanos y no para las bestias, escribo para compartir con otros cubanos los entuertos de Cuba como yo los veo y hallar juntos una solución de paz. En ningún momento me olvido de que soy vulnerable porque alguien más depende de mí, alguien que es todo para mí como yo lo soy todo para ella, Dios lo sabe y nos cuidará. Pero yo no quiero volver a tener la boca cerrada porque le estaría legando a mi descendencia todos los problemas de mi país que yo no sea capaz de remediar. Este país es de nuestros hijos, que no tienen que sufrir la confusión y la amenaza que hemos sufrido los que nacimos en los 70. La desventura de este país también tiene que ver con la desidia, con habernos rendido, haber renunciado a salvarlo de lo insano del cerebro enfermo que lo invadió por más de cinco décadas- y hay que ver como el lenguaje se empobreció, y yo insisto, se castró -cuánta violencia- el goce de vivir, de ser verbo de vida. La variedad de la vida, la diferencia, la creatividad, la riqueza, el consenso, el respeto y el amor, ¿en qué lugar de nuestra historia quedaron cuando los sustituimos por médicos y alfabetizadores? Médicos que no se saben del todo humanos, que lo mismo pueden convertirse en sanadores que en torturadores según sea el dictado, y esbirros que de la escuela Lubianka aprendieron a abusar de manera científica, de los disidentes.  Si renuncio a tener esperanza los problemas solo crecerán como se ha demostrado que sucede cuando no nos hacemos responsables.  Este entuerto, sin mala intención seguramente, me lo han legado la desidia de mis padres y abuelos, que ahora mi madre me hace la recomendación de envejecer tragando buches de sangre del alma, humillándome por un poco de pan, renunciando a todo lo que se puede hacer en libertad. Yo quiero con mi familia estar de pie en las cuatro esquinas del mundo y que nada me impida caminar, correr o volar, Dios se encargará de exorcizar todos los demonios porque en El confió. Estoy tocando insistentemente, a piñazos, la puerta del cielo, y sé que la Santísima Trinidad no me dejará sin respuesta.  De eso creo que se trata el valor y si no hemos sido valientes es por creernos solos. Pero yo aprendí que en Cristo ni la muerte ni la vida son diferentes y que lo que se lee como Vida definitiva, o eterna, se gana con fe en el Evangelio y con el acto de compartir con el prójimo la vida en respeto y si es posible en amor; así que, a los que sin tenernos en cuenta han abusado de los cubanos durante 53 años, la vida les será muy corta, aunque crean haberse salido con la suya y por eso mismo.

En este momento Daniel Ferrer podría estar preso una vez más. Necesito un milagro, yo creo en el poder del amor. Voy a parar aquí porque si no empezaré mi letanía a la vista de todos los que podrían estar leyéndome, nadie puede entender esto más que los que están dentro. Embrutecen a los gendarmes y les permiten humillar y abusar de otras personas, ninguna uniformidad es humana, ningún lineamiento. Un cerebro enfermo no puede ser la pauta de millones de personas. No nos hagamos más los locos frente al Loco porque si no vamos a su encuentro aunque sea negándonos a someternos, como dice el I ching: hasta un cerdo flaco tiene tendencia a enfurecerse (engordarse) y causar siniestros. Tiene que haber una esperanza, todo lo que atesoramos como “cultura” tiene que servir de algo ahora.

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5 respuestas a Los hijos de la promesa

  1. Terror, intimidación, desequilibrio psicológico, miedo, persecución, cuántos temores desencadenan los régimenes totalitarios, que “aunque” pase su jornada no se borran fáciles, pero es bueno alzar la voz, no se puede vivir bajo la intimidación, tu denuncia no es solo la tuya es la de todos esos valientes cubanos de a pie que han despertado su conciencia al rechazo de un régimen de imposición. A veces me pregunto por qué Dios permite estas cosas, precisamente para que confíen en él, la voluntad no es la del hombre es precisamente la de Dios.

  2. Saludos Lily, me gusta tu blog por lo sincero de sus textos y también por la pasión con la que escribes. También agradezco la tenue ingenuidad y limpieza de alma que se transparenta. Solo quiero que sepas que no estás sola, cada vez somo más los cubanos que nos hemos liberado de la mordaza oficial y del pegajoso maniqueísmo ideológico. Un abrazo,
    Miriam Celaya

  3. anonygyAnony dijo:

    Saludos,. Lily Me gusto mucho tu escrito, tu sinceridad. Cada uno de nosotros debe aprender a ser libre en medio de tantas prohibiciones, ha sido una dictadura demasiado larga y conozco que ustedes no aguantan mas!

  4. Tus textos son magistrales. Retratas al comunismo tal y como es.

  5. El que vendra dijo:

    Hacia falta alguien que escribiera desde el punto de vista cristiano pero no militante y sin tanta retorica ni comprometida con grupos si no comprometida con la verdad y el corazón , cosa habitual en el país que habitamos lleno de gente faltos de luz por eso a pesar de a veces tener talento son tan oscuros y envidiosos secos y sin frutos .Lo haces muy bien FELICIDADES Y BENDICIONES .Si la Cuba esta de hoy no se salva yo se…….. estoy seguro que una CUBA celestial esta preparada por DIOS para sus cubanos escogidos.N O DEBEMOS PERDER LA FE.PORQUE LA FE ES LA CONVICCIÓN DE LO QUE VENDRÁ Y ESA CUBA QUE SOÑAMOS VENDRÁ ………….A PESAR DE TODO

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